La tranquilidad del concejo asturiano de Degaña se vio brutalmente interrumpida en la mañana de este 31 de marzo, cuando una violenta explosión sacudió la mina de Cerredo, dejando tras de sí un rastro de muerte y destrucción. El siniestro, ocurrido alrededor de las 09:32 horas, ha conmocionado a la comunidad minera y ha puesto de manifiesto, una vez más, los peligros inherentes a esta actividad.
Los hechos se desarrollaron con rapidez y dramatismo. El Centro de Coordinación de Emergencias del 112-Asturias recibió la primera alerta poco después de las 09:30 horas. Inicialmente, se informó de una «incidencia» en la mina, pero pronto quedó claro que la situación era mucho más grave. La explosión, cuyo origen aún se investiga, provocó el caos en el interior de la explotación, donde varios trabajadores quedaron atrapados.
El balance provisional del accidente es devastador: cinco personas han perdido la vida y otras cuatro han resultado heridas de diversa consideración. Entre los heridos, dos fueron trasladados con urgencia al hospital de Cangas del Narcea con traumatismos craneales, mientras que otro, con quemaduras graves, fue evacuado a un centro hospitalario en Ponferrada.
Aunque las causas exactas del accidente aún no han sido determinadas, fuentes preliminares sugieren que podría estar relacionado con una acumulación de gas grisú. En el momento del siniestro, se estaban realizando trabajos para un posible uso del grafito en la mina, lo que añade un elemento adicional a la investigación.
Despliegue de emergencias
La magnitud de la tragedia ha movilizado un impresionante despliegue de medios de emergencia. El Servicio de Atención Médica Urgente (SAMU) activó dos UVI-móviles, una ambulancia convencional y dos vehículos de transporte colectivo. Además, se desplegaron tres helicópteros del Servicio de Emergencias del Principado de Asturias (SEPA), incluyendo uno medicalizado y otro para trasladar a la Brigada de Salvamento Minero desde el pozo Fondón.
Labores de rescate
Las tareas de rescate y recuperación se han visto complicadas por las condiciones en el interior de la mina. La Unidad Canina del SEPA también fue activada para colaborar en la búsqueda de posibles víctimas atrapadas. Los Bomberos del SEPA de los parques de Cangas del Narcea e Ibias, junto con el Jefe de Zona, un Vehículo de Apoyo Logístico y un Puesto de Mando Avanzado, se sumaron a las labores de rescate.
Reacciones oficiales
La tragedia ha golpeado duramente a la pequeña comunidad de Degaña, donde la minería ha sido históricamente el principal motor económico. Familiares y amigos de los trabajadores afectados se han congregado en las inmediaciones de la mina, en un ambiente de angustia y dolor.
El portavoz del Gobierno del Principado, Guillermo Peláez, ha expresado su consternación por lo ocurrido y ha asegurado que se están destinando todos los recursos disponibles para atender la emergencia. Por su parte, la Delegación del Gobierno en Asturias ha manifestado que sigue «con preocupación» el desarrollo de los acontecimientos.
Seguridad minera en cuestión
Este accidente reaviva el debate sobre la seguridad en las explotaciones mineras. A pesar de los avances en materia de prevención, incidentes como este demuestran que el riesgo sigue siendo una realidad cotidiana para los trabajadores del sector.
La tragedia de Cerredo se suma a una lista de accidentes mineros que han marcado la historia reciente de Asturias y España. Las autoridades han prometido una investigación exhaustiva para determinar las causas exactas y prevenir futuros incidentes similares.
Mientras tanto, la comunidad minera de Asturias llora a sus compañeros caídos y espera respuestas que ayuden a evitar que tragedias como esta se repitan en el futuro. El accidente de Degaña quedará grabado en la memoria colectiva como un doloroso recordatorio de los peligros que aún acechan en las profundidades de la tierra.