Las informaciones sobre la trama corrupta de Koldo García y José Luis Ábalos siguen polarizando la atención mediática.
En ‘El Programa de Ana Rosa‘ (Telecinco) se montó una buena gresca entre Ketty Garat (‘The Objective‘) y que ha sacado varias noticias sobre el exministro socialista y su exasesor y Javier Casqueiro, periodista de ‘El País‘, quien quiso hacer de menos al medio dirigido por Álvaro Nieto y se acabó llevando un severo correctivo de su representante en el plató de Mediaset.
Garat defendió las investigaciones realizadas por la UCO:
A mí me parece relevante que la UCO esté siguiendo precisamente esos pasos de José Luis Ábalos y los pagos de sus residencias. Es verdad que él, cuando abandona el ministerio, reside primero en una casa que tenía alquilada, un piso en la calle Mauricio Legendre, en Madrid. Y posteriormente se muda a Rivas y posteriormente deciden mudarse y Andrea se va a un piso en la calle Cerro de no sé dónde, en Vallecas, un local industrial. Es relevante porque hasta la fecha lo que han podido acreditar los investigadores de la UCO, no solo hay estos pisos. Nosotros contamos hace ya varios meses otro chalet de vacacional, aparte del de La Alcaidesa, que tenemos acreditado que no paga el ministro que costó más de 20.000 euros en 15 días de vacaciones. Y al que le fueron a visitar tanto Javier Hidalgo como el señor Víctor de Aldama. Contiguo, por cierto, a un puticlub que se llama el puticlub Milady, en Marbella. Con lo cual, bueno, pues todo es inquietante. Y que la UCO esté investigando o esté detrás de quiénes pagaban esos chalets es relevante en la medida en el que ya sabemos que por lo menos hay dos, el chalet de La Alcaidesa y el piso o el ático de Jessica.
Javier Casqueiro salió con la escopeta:
A ver, yo comprendo que es verdad que Ábalos nos ha contado muchas mentiras, que ha ocultado muchas cosas, pero eso no quiere decir que valga todo. Y a mí me parece muy inquietante esta forma de hacer periodismo por nuestra parte, me parece muy inquietante porque muchas de las cosas que estamos diciendo son de gente que tiene derecho a vivir y alquilar una casa. El problema no es que alquile una casa, o que compre una casa, o que se vaya de vacaciones a una casa, y mucho menos que como está al lado de un puticlub, otra vez metemos la palabra puticlub porque hay que meterla. a mí sí me parece inquietante esta forma de hacer periodismo en la que acabamos desperdigando todo para ver si cuela. Porque acabar aquí, lanzando por todos lados, como si no tuviera derecho a vivir, o alquilar, o a tener una… Insinuamos incluso que la despareja también constituye una sociedad. Eso sí, en el medio metemos la palabra prostitución para ver si cuela. En el medio metemos la palabra prostitución para ver si cuela. Me parece muy inquietante esparcir así la mierda.
Ketty Garat no se achantó:
A mí me gusta más el periodismo que consigue avanzar noticias que luego son acreditadas en sede judicial y por parte de la unidad central operativa de la Guardia Civil que el periodismo que se pone de perfil para cubrir a determinados dirigentes y que luego se cae del guindo.
El de ‘El País’ siguió erre que erre:
Parece que lo más prioritario sería resolver esas investigaciones, insisto, en ver cómo ha aumentado su patrimonio. En el caso de Koldo, por ejemplo, es bastante evidente que aumentó su patrimonio, con un salario y con una profesión muy determinada. Creo que eso es por donde deberíamos investigar. La UCO, fundamentalmente, y los medios de comunicación serios. Por lo cual no tienes nada nuevo que aportar en ese sentido.
La periodista de ‘The Objective’ remachó a Casqueiro, que inclusó llegó a negar haber pronunciado la palabra mierda:
Precisamente todo eso nuevo que hay que aportar lo aportamos nosotros aunque somos un medio que tú consideras de mierda. Los medios poco serios a tu criterio, querido Casqueiro, adelantamos lo de Jessica, adelantamos las cuatro contrataciones de las empresas públicas en Ineco, Tragsatec y en Logirrail, adelantamos todo lo relativo a la actividad de la prostitución. Y no os escuché abrir la boca en ningún momento. Lecciones ni media, ¿eh?