Álvaro Rojo y Juan Manuel Medina, abogados penalistas y presentadores de ‘Mis días en la cárcel’, hablan con Eurico Campano sobre la nueva apuesta de Mediaset. En su participación en ‘La retaguardia’ han desvelado detalles sobre el formato en el que ambos entrevistan a personajes célebres que han estado en prisión.
Rojo resalta lo ‘sonado’ del primer capítulo que tiene como protagonista al expresidente de la Real Federación Española de Fútbol, Ángel María Villar a quien la Fiscalía ha pedido 15 años de prisión, al día siguiente del estreno.
Sobre los invistados, Medina desvela que a Villar se suman entre otros Sandro Rosell, Eva Palmero, más conocida como la ‘Peluquera de la anfetamina’; Eugenio Carnicero ‘El carni’, miembro de la banda del Casper implicado en el robo de los cuadros de las hermanas Koplowitz; Carlos Vázques ‘Tibu’, representante de diversos artistas, entre ellos Dani Martín, del Canto del loco, quien lo denunció o el director de cine porno conocido como Nacho Torbe.
“La vivencia en prisión es un ámbito en el que hay mucho mito, mucha leyenda urbana que luego no se corresponde con la realidad. Y otra era que es algo que le puede pasar a cualquiera incluso a personas fuera del ámbito delictivo”, señala Rojo sobre los motivos que los impulsaron a desarrollar el programa.
Sobre como impacta la prisión en la vida de quienes la pisan, destacan el testimonio de Vázques, al que le cambió la vida a tal punto que al quedar en libertad, pasó de ser “el manager de todos los grandes artistas musicales en España a alejarse de todo el mundo de la farándula a conducir un taxi y asegura ser más feliz”.
Medina también destaca que lo innovador del formato, que no se había realizado antes en la televisión española. “Quizá lo más cercano sean los programas de Jesús Quintero, ‘Cuerda de presos’ pero el sentar a personajes con una repercusión mediática tan grande, que han estado en la cima y luego se enfrentan a ese infierno que es la prisión. Nos interesa la perspectiva humana, con independencia del delito que hayan cometido”.
Un aspecto que destacan sobre el sistema judicial en España es el abuso de la prisión preventiva, que puede alcanzar hasta cuatro años. Destacan que no hay restauración posible ante el daño al honor o el tiempo perdido, en el caso de ser inocente. En este sentido, también consideran que el derecho a la presunción de inocencia es el más pisoteado de todos.
“Hay indemnizaciones pero son absolutamente ridículas. Rondan los 26 euros por día, y a discreción del juzgado; hay que acreditar que ha habido un fallo garrafal del sistema”, detalla Rojo.