¡Vaya manía cogió el Presidente!
Con tantos problemas desatendidos,
si no, muy a propósito, podridos,
en vez de, decidido, hacerles frente,
el hombre se sintió más que valiente
y contra el Valle, va, de los Caídos;
pretende que ahora ganen los vencidos
aquella guerra, milagrosamente.
Y, como con los vivos no pudieron,
hoy pretende apuntarse una victoria
contra los muertos que allí recogieron
junto a del otro bando, en su memoria,
el Monumento y Cruz que se erigieron,
unidos, unos y otros, en la Historia.
Ahora los ataca con decretos.
¿Ganarán, otra vez, los esqueletos?